Entrevista a Taxideral: «La mejor manera (de darle un cierre a Tres Acordes) es con una película que no apele a la nostalgia boluda»

Dante Farías, más conocido como Producciones Trukini o Taxideral, es un rosarino de 40 años. En 2008 viviendo en la casa de su madre en España y sin poder encontrar trabajo, decidió dedicarse full-time a uno de sus hobbies: animar. Después de girar los videos por un par de blogs y distintas páginas, hizo su canal y empezó a subir una serie de dibujos animados inspirada en Adult Swim. Su objetivo era tener una suerte de multiverso Trukini, pero se dió cuenta de que era difícil mantenerlo en el tiempo y decidió dedicarse de lleno a sus personajes más desarrollados, los que más le gustaban. La historia de Jaique, Adriel y Edu, bajo el título Tres Acordes, a más de 15 años de su estreno, se convirtió hoy por hoy en un fenómeno cultural que excede el ámbito de internet pero que al mismo tiempo lo configura. Con adaptaciones de Borges, capítulos casi ensayísticos y una excelente representación tanto de un momento del país como de sus características más específicas, la serie hoy espera por su final, con una película que saldrá a fin de año y se proyectará en cines. Tatuajes, graffitis, recitales, fan art, merchandising, un cómic, giras por el país y muchos millones de visualizaciones en Youtube después, Soja conversó con Dante sobre arte, inteligencia artificial, cultura de internet, la película de Tres Acordes y más.

¿Cómo te sentís dentro de la tradición de internet argentino? ¿A quién mirabas vos?

Es loco que hables de la tradición de internet, porque para mí en realidad es más vieja todavía: es la tradición humana de contar historias, el medio va cambiando. Cuando decís de internet creo que es medio joven para ser tradición todavía, habría que ver más adelante si lo consideramos así. Pero, si existe, no se si me siento parte de eso, no tengo tanta llegada como otros. El Loco Arts va por la calle y lo reconoce todo el mundo, o Marito Baracus, por ejemplo. Son personajes que ya son muy queridos para nosotros. Igual es verdad que el que conecta con Tres Acordes lo hace a un nivel personal, a veces hasta preocupante porque saben más que yo de la serie. Cuando hago eventos en vivo, la gente viene y me muestra como un trofeo los tatuajes. Pero no lo considero un logro propio, si el loco flasheó que tatuarse a Adriel era una buena idea, cosa de él, qué sé yo. Me acuerdo cuando fui a Mendoza vi un loco que tenía un tatuaje de Adriel en el brazo, re bien hecho, con la casaca de Agrotécnico Larousse y decía La concha de Dios puto. En el brazo lo tenía, yo pensaba que a este loco no le iban a dar laburo en su vida. Así que sí, la comunidad capaz no es tan masiva pero es sólida.

Hay una cuestión de las comunidades de internet no se miden tanto en números, sino cualitativamente.

Bueno, todo mi canal de YouTube está pensado así, si pensara en el algoritmo realmente tendría que estar subiendo reels en este momento nuevo, porque eso es lo que pega. Y entiendo que estamos en la cultura de la inmediatez, va a ser cada vez más así, me parece, pero bueno, me encerré para hacer una película este año. No estoy viendo un mango, pero bueno, me encerré acá, estoy en esta, y medio que es una declaración de principios. Es decir “loco, yo no quiero hacer algo tan descartable”, quiero que esto resuene en la gente, más que resuene en el algoritmo o en los números de YouTube.

¿Sentís que ese compromiso de la gente es algo que se puede generar, ese sentimiento de comunidad?

Lo puede hacer cualquiera, me parece que cualquiera que sea honesto con lo que quiera hacer lo puede lograr. Puedo tener mejores o peores capítulos, pero siempre sale de la honestidad, de decir “bueno, tengo ganas de hacer esto hoy: te vas a ver un capítulo donde tres minutos suceden en la oscuridad. Y bancátela. Y si no te gusta escribime que ignoraré los comentarios como pueda.” Creo que la gente valora cuando le ponés laburo a algo y le ponés tu impronta. Después también hay toda una cuestión con la animación, que es muy lenta de hacer y hay gente que no lo entiende, o piensa que todo lo puede hacer una inteligencia artificial, pero en general creo que se valora la honestidad para hacer las cosas.

Cada vez más la gente piensa que cualquiera puede hacer un dibujo porque le puede pedir a la inteligencia artificial.

Yo también se lo pido. Le mando una foto de una ruta que necesito dibujar y le digo “convertí esta imagen en dibujo, estilo animación 2D”. Después la tengo que calcar porque no va a respetar el estilo de Tres Acordes. Sino la gente se da cuenta porque queda como el orto, te saca de la continuidad visual que tenés dentro del dibujo. Pero bueno, me sirve para ver bien dónde deberían estar las líneas y corregir un poco lo que la IA todavía no sabe hacer porque no es perfecta.

Como herramienta no hay problema, entonces.

No tengo problema con nada de eso, si alguien le pide estilo Tres Acordes en un futuro no tendría problema, porque la cosa pasa por otro lado. Con lo de Ghibli, por ejemplo, la gracia es que las animaciones que hace son artesanales y vos sabés que el laburo que estás viendo lo hizo una persona, no una máquina, y Miyazaki es un genio. No sé, para mí la gente que se asusta está exagerando un poco las habilidades de la IA. Es como decir que, no sé, nadie más va a tocar la guitarra porque ahora la computadora puede hacer sonido de guitarra. Sí, bueno, yo quiero tocar la guitarra. ¿Qué me importa que lo haga la computadora? Y también quiero escuchar a un guitarrista de verdad. Así que lo hizo una máquina capaz que no me copa.

¿El valor está en hacerlo, decís?

Si tuviera que escribir un guión, pasarlo por una IA y que me escupa un capítulo de Tres Acordes, no me divertiría hacerlo. No tenés autonomía sobre ese laburo. Pero si es una herramienta que después me van a incorporar a mi en Animate, que es lo que estoy usando ahora, y la puedo usar como quiera, está buenísimo. Que me pueda hacer los in-between entre un fotograma clave y otro y después voy perfeccionándolo, eso está re bueno y no le roba arte a nada. En definitiva, los in-between en los 90 en Disney los hacían unos chinos que le pagaban un puñado de arroz por el laburo. Sí pasa que hoy reemplazan a los que te hacían tu foto en estilo Simpson, y bueno, pasa. Me van a matar los comisionistas, pero en definitiva ese chabón estaba haciendo algo estilo Los Simpson, no era algo propio. Y después, por último, el dibujo en sí, el dibujo a mano alzada, es un arte que ya de por sí viene medio vapuleado por la cantidad de gente que puede dibujar y la cantidad de información y de cosas que puede sacar de internet. Entonces no lo veo muy limitante a esto de la IA.

¿Te parece que hay ciertas formas de hacer arte que son valiosas en sí mismas para conservar o lo que importa es el producto final?

Creo que depende de qué parte valores más, a mí un guión hecho con IA ya no sé si me interesaría. Por ejemplo, hace poco fui a ver a Cráneo y a Láser que vinieron acá a Rosario, no sé si los tenés. Son dos raperos españoles. El show que hicieron estuvo espectacular y los locos dieron el 110%. No hacía ni falta que sea tan largo, porque éramos 4 gatos locos acá en Rosario viéndolo en el Centro Cultural Güemes, un viernes a la noche, con frío, una depresión. Los locos la rompieron, pero me di cuenta ahí, —porque era la primera vez que iba a ver a unos raperos, siempre fui más del palo del rock—, de que el hecho de que los locos estén cantando arriba de una pista no me gustó. No me arrepiento de haber ido, pero no vuelvo a ver a nadie que esté cantando arriba de una pista. Similar me pasó cuando fui a verlo a Iorio acá en Rosario en el último recital que hizo. Tuvo un fragmento donde a una mina que la descocía en la viola le pusieron unas pistas durante 3 temas y se puso a solear ahí. Con el guión, por ejemplo, me pasa lo mismo. Yo necesito ver que tiene un ser humano en su imaginación y tratar de conectar con esa idea que él tiene. Decir: bueno, no estoy solo dentro de mi mente. El arte es conectar tu mente con la de otra persona.

¿Te importa el factor humano del arte, entonces?

Si, y como el humano utiliza distintos medios para llegar a la imagen. El arte también es muy variado.

¿Qué te pasa cuando hablás de animación, de “dibujitos animados”? ¿Qué tan en serio te tomás lo que hacés? ¿Cuando alguien ningunea la animación qué te pasa?

Me chupa un huevo porque también debo ningunear un montón de cosas de las que desconozco el proceso detrás pero no me gustan. Igual se que hago dibujitos y si mañana explota el planeta y tenemos que zafar cien, yo no voy a estar en ese avión. Va a tener prioridad el que sepa levantar una pared. No hago esto para dejar mi huella, como escucho decir a algunos; después te morís y fuiste. Pero para mí la animación es el centro de mi vida desde el 2009, o antes. Y me mudé un montón de veces, laburé en un montón de laburos de mierda, estuve en situaciones que no tenía ni donde caerme muerto ni donde quedarme a dormir. Igual seguí animando, siempre a todo los lugares donde fui me llevé la notebook, toda la plata que tuve siempre fue a parar a una PC o un disco nuevo u alguna reparación. Si ves la temporada 0 y la película que sale a fin de año, te vas a dar cuenta que hay un montón de crecimiento. Yo me lo tomo muy en serio, pero sé que para el mundo no lo es tanto.

Pero si tenés que pelearte con el que dice que la animación es una boludez, sí o sí, ¿qué le decís?

Es que todo es una boludez. ¿Viste que Laiseca dijo en una entrevista que le hicieron que “el arte sirve para que todo lo demás funcione”? En realidad para mí no es tan así. Todo lo que haga el ser humano que no sea supervivencia es un poco una boludez si lo llevas hasta ahí. Qué sé yo, es tan random que uno conecte con Alan Moore o con Ricky Martin que te das cuenta que no tenés tanto poder como te imaginas siendo artista. Si me decís que esto es una boludez te digo que sí, pero me divierte. Obvio que hay cosas con las que conecto con el alma, pero bueno. No todo el mundo tiene esa misma sensibilidad, hay muchos que viven con la cabeza apagada hasta que se mueren.

¿Te parece que hay algo fundamental de lo humano en conectar artísticamente con las cosas?

Si, bueno. Conozco a un tipo que entra a una casa y ve todo lo que está roto y si tiene gana te lo arregla. Puede construir una casa de cero y ese es su arte. Además de la forma de la casa, elegir los materiales, armar el cableado y todo la parte más funcional también es un acto creativo. A mi me gusta lo que dice Rick Rubin el libro que escribió: la creatividad es natural en nosotros como para un pájaro cantar. El hombre es creatividad, en general. Ya sea dibujitos o un plato de comida en tu restaurante, estás creando algo y después quién conecta con eso es más aleatorio. Si estás dedicado, apasionado le va a llegar a alguien. Después te tomás más o menos en serio algunas cosas y te das cuenta de que algunas son además manifestaciones artísticas. Dentro de la misma animación hay unas que me ponen la piel de gallina y otras que son un pasatiempo.

Yendo a eso, ¿que veías vos de chico y qué estás viendo ahora?

Lo obvio que siempre digo es Adult Swim, South Park, Los Simpson, todo eso. Pero a mi me gustaba mucho Æon Flux, de chiquito lo veía en loop en un VHS. La animación en general como arte me encanta, todo. La influencia más directa seguro fue South Park igual. Y lo último que vi que me gustó: Common Side Effects, Primal que es de Tartakovsky, —el que hizo Dexter, Samurai Jack, una leyenda de Cartoon Network— está buenísima, es re simple pero hecha para adultos digamos, sobre todo la primer temporada; Super Jail que ya es del 2008, que usan una técnica de animación que queda bárbaro y me encantaría aplicar algún día. De acá de Argentina me gusta mucho lo que hace Tripo Dibujitos, le habla mucho a la gente de mi generación. En su momento estaba Jorobadita, que ya dejó de hacer, de Córdoba. Perchita me encanta lo que hace pero él también entra en la cultura reel, y yo no soy mucho de sentarme en el celular y hoy en día toda la animación argentina suele pasar por ahí. Hay una productora que se llama Bellolandia que lo que hace está buenísimo, pero todavía no han hecho ningún largometraje. Hicieron todos cortos que están espectaculares. Ahora que salió el Eternauta, que la está pegando afuera, capaz que se le abren las puertas a productoras argentinas para que hagan cosas copadas con un poco de presupuesto.

Bueno, hablando del Eternauta, que se dice que representa al país y demás, a mi me pasa parecido con Tres Acordes y la última generación que pudo ir al ciber, que pudo juntarse en una plaza. Lo que tuve de chico, quizás la última generación que lo tuvo. Pero me parece que lográs no quedarte tampoco en la nostalgia. ¿Qué relación tenés vos con la nostalgia?

Me gusta que digas eso porque es una búsqueda deliberada. Está bueno que haya lugar para representar el pasado, pero también fue un poco una verga, no hay que idealizarlo. Obvio que igual hay una habilidad en representarlo, una IA no puede porque nunca se quedó toda la noche jugando a los jueguitos con amigos o ranchando en una plaza, por ejemplo. Pero trato de no pasarme. De hecho la película es un cierre por eso también, es sobre una amistad de la infancia pero se avanza en la vida. Al internet de antes, los foros y todo eso, lo extraño pero ya está, no va a volver. La gente usa Tiktok, usa reels, qué sé yo, el internet está muerto hoy por hoy, la mitad del tráfico son bots. Si lo único que haces es querer volver al pasado te quedas estancado.

La nostalgia es como si fuese un museo, ¿no? Y la tradición es algo que está vivo, se supone, un hilo que te ata al pasado para mirar para adelante. Yendo un poco a esto que decías de la tradición humana de contar historias, ¿te sentís parte de cierta tradición narrativa argentina también?

Hoy por hoy en Argentina falta mucha guita para hacer cosas. Hay muchos recursos nuestros que están inexplorados por eso, y por una paja cultural generalizada. Hay una dejadez, como una sensación de rendición a veces en la gente. Lo noto en mis amigos, en colegas artistas, como que también se rinden rápido, no sé. Pero creo que Argentina tiene un montón de gente a ese nivel. A Borges vos lo citás acá y lo citás en Alemania y queda espectacular igual, porque lo que escribe el chabón es atemporal. Le habla a cualquier ser humano de cualquier época. Yo desde mis humildes animaciones trato de hacer algo más o menos así, salvando las distancias. Si bien se tocan siempre puntos que hablan de Argentina y la época y qué sé yo, pero trato en realidad de que la animación le hable a cualquier persona. Y por eso creo que también hay capítulos muy viejos que tienen muchas visitas de gente joven, que vienen y me dicen “este capítulo me encantó”. Y a lo mejor ese capítulo lo hice en el 2012, pero trato de tocar temas que nos toquen a todos en cualquier época. Por eso a la tradición la veo más humana. Primero soy humano y después soy argentino.

¿Vos te sentás a representar Rosario y Argentina, o te sale solo?

En su momento, cuando animaba las primeras temporadas, mucho tiempo estuve viviendo afuera, tenía una vida muy caótica. Me agarraba mucha nostalgia, y buscaba encontrar mi hogar dentro de esa narrativa. Después ya cuando me quedé acá, empecé a estar más presente en los lugares donde ocurrían las cosas y me hizo afinar un poco más el ojo. Pero la búsqueda no es decir “voy a hacer algo bien argentino”. En realidad trato de que la gente cuando lo vea se sienta identificada, y una forma de hacerlo es a través de la geografía. Pasa algo muy loco con eso en nuestras series: antes me parecía que se hacían muchas cosas como si fuesen para vender afuera. No se mostraba el denso conurbano bonaerense. Tenías Okupas, que sobrevivió por ser la única que lo representaba. Fijate que las otras que salieron de esa época, como Tumberos, no quedaron. Creo que ahora en los últimos años la animación argentina empezó a buscar eso, como lo que hace Jona Dibujos, que pone a los X-Men en la pelopincho. También porque ahora animar sale menos plata, ahora lo hacen chicos en sus casas, gente que vive en San Miguel a lo mejor, qué sé yo, y representa lo que ve. Pero no sé si es una busqueda.

¿Te parece importante que esté el lugar físico representado? ¿Tiene algún valor eso por sí mismo?

Tiene valor por la narrativa, si. Vos ves It’s Always Sunny in Philadelphia y transcurre en lugares de Filadelfia y está bien que así sea. O sea, si hay algo que hacen bien los yankees y los japoneses, que es la mayor cantidad de entretenimiento que hemos consumido, es representarse. Vos sabés que Japón tiene el Fuji porque te lo muestran, y lo mismo con yanquilandia. Todos los países que hagan sus cosas tienen que tratar de representar sus lugares. Siempre hago un plano al Monumento a la Bandera para que la gente se ubique ahí. Es re importante que tenga su identidad geográfica la serie.

Yendo a lo temático, en Tres Acordes los capítulos, y las temporadas también, tienen su propio eje, más aún las últimas. Lográs abordar temas muy buenos. ¿Eso te sale solo o fue una búsqueda?

Me da mucha vergüenza confesar que estuve años intentando hacer lo que viste en la séptima temporada, me salió recién ahí creo. Siempre quise que tengan una estructura clara, lo vengo buscando hace mucho. Pero recién en la séptima temporada tuve tiempo para sentarme a hacerlo.

¿De la película que me podes adelantar?

No va a hablar sobre el Escribano Menéndez, no va a volver Evaristo. No me interesa si se viraliza o no. En realidad quiero hacer una historia que le sirva a la gente para cerrar Tres Acordes. Y quiero cerrarla porque la verdad que ya no me daba para estirarlo, para hacer otro capítulo con Adriel enojado. Ya la voz de Adriel me cuesta un huevo hacerla. Así que también hay que reconocer el paso del tiempo. No creo que vaya a tener otro Tres Acordes, fue una cosa en sí misma. Me dio un montón y creo que es hora de darle un cierre. Y la mejor manera es con una película que no apele a la nostalgia boluda. Es una trama completamente nueva, con un personaje nuevo que aparece a mitad de la película y va a modificar un poco el rumbo. Y bueno, en definitiva es una historia sobre la amistad. Porque Tres Acordes trata de eso, de la amistad. Pero le estoy poniendo mucho esfuerzo, quiero que les sorprenda ver la serie con esta calidad.

¿Con la autogestión cómo te llevas?

Cuando laburas con gente por lo general el trabajo queda mejor, pero tenés que aprender a hacerlo. Además, para contratar gente hay que tener guita, y Youtube no te da tanta tampoco. El tema de la autogestión es que vas a tener que hacer tu arte gratis muchos años, a mí Tres Acordes recién me dio plata en 2017. Hay gente que recién arrancó y ya se piensa que va a cobrar, y no es así. Yo nunca firmé ningún contrato con algún canal, pero igual siempre me lo tomé muy en serio. Desde que arranqué a animar desempleado en lo de mi vieja sin un mango para volver a Argentina, siempre pensé que me iba a terminar dando rédito.